RETRATO DEL I CONDE DE FLORIDABLANCA POR FRANCISCO DE GOYA
En 1873, Don José Moñino y Redondo, I Conde de Floridablanca, encarga a Goya la ejecución de este retrato. Será el primer retrato oficial del pintor, quien aceptará y pondrá todo su empeño en la perfecta ejecución impulsado por el deseo de entrar, por fin, en la vida oficial de la Corte madrileña.
Francisco De Goya
Retrato del I Conde de Floridablanca, 1783.
Óleo sobre lienzo
269 x 166cm.
Y aunque Goya pintó al conde en otra ocasión, retrato del Museo Del Prado, esta obra se trata, sin duda alguna para todos los expertos, de una pintura excepcional, llena de alegorías y símbolos, alegato a la importancia que tuvo José Moñino y Redondo en la historia de España.
Nacido en Murcia en 1728, el I Conde de Floridablanca fue durante quince años primer Secretario de Estado, once de ellos durante el reinado de Carlos III. Su figura, está llena de luces y sombras, propias de una época en la que, aún bajo el poder absoluto del monarca, se introduce la Ilustración en España.
Goya, consciente de la importancia del personaje, nos lo presenta en el centro, vestido exquisitamente de rojo, luciendo la insignia real de la Orden de Carlos III. El pintor no escatima en la ejecución de bordados y encajes para resaltar aún más su elevada posición. En la mano sostiene una lentes, reflejo de sabiduría y de las aficiones intelectuales del retratado.
Arriba a la derecha podemos observar el retrato de Carlos III, vestido con armadura, pues el cuadro está pintado en una época convulsa para la corona española, luciendo las órdenes del Santo Espíritu, de la Inmaculada y el Toisón de Oro.
La presencia del reloj de sobremesa dorado bajo la imagen real y junto al conde, haría alusión a la relación de Floridablanca con el rey, quien recibía a sus ministros a partir de las once de la mañana. Las agujas del reloj marcan las diez y media, por lo que el conde estaría listo para despachar con el monarca.
Junto al conde, podemos ver planos referentes a las obras públicas más importantes, impulsadas por él, como el Canal Imperial de Aragón, cuyo mapa aparece en primer plano ante la mesa, u otros proyectos de gran importancia que se despliegan sobre esta, y que podrían aludir a los pasos de Despeñaperros o Guadarrama, sobre los que trabaja un personaje que representado en segundo plano y cuya identificación sigue siendo una incógnita.
Para la mayoría de expertos se da por sentado que se trata de Francesco Sabatini, sin embargo para otros sería Ventura Rodríguez e incluso Juan de Villanueva. El profesor Perez Sanchez, aportó por su parte datos bastante concluyentes de que se trata del ingeniero hidráulico Julián Sánchez Bort, sobrino de Jaime Bort, el arquitecto de la fachada principal de la catedral de Murcia, ciudad natal del Conde, y que desde 1775 andaba ocupado en distintos trabajos, diseños y dictámenes sobre el Canal de Aragón.
Y finalmente encontramos al propio Goya en primer plano, ligeramente ladeado mostrando al conde una pintura, en un homenaje a Velázquez que se refuerza con la presencia del libro de Antonio Palomino a los pies de personaje principal.
La diferencia de estaturas de los personajes indica la diferencia social entre ambos y el respeto del autor por Floridablanca.
El artista deja su firma en la obra en un pequeño cuaderno situado entre los pies del conde y del pintor.
La obra pertenece desde 1986 a la Colección del Banco de España. Actualmente forma parte de la exposición 2328 Reales de vellón. Goya y los orígenes de la Colección Banco de España que se puede visitar en el propio Banco de España hasta el 30 de abril. Gratuita. Con cita previa.
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