RETRATO DEL I CONDE DE FLORIDABLANCA POR FRANCISCO DE GOYA
En 1873, Don José Moñino y Redondo, I Conde de Floridablanca, encarga a Goya la ejecución de este retrato. Será el primer retrato oficial del pintor, quien aceptará y pondrá todo su empeño en la perfecta ejecución impulsado por el deseo de entrar, por fin, en la vida oficial de la Corte madrileña.